¿Qué podemos hacer?
Más bien, qué debemos hacer ante todas las discriminaciones
que ocurren en la Sociedad. Debemos señalarlas y dar un paso al frente, luchar
por enmendar todas y cada una de ellas.
Tengo tantas discriminaciones en mente, y tan poco tiempo y
espacio.
Pero voy a hablar de la que más me está afectando ahora mismo,
y es un tipo de edadismo.
Resulta que una persona muy cercana (mi hijo), que además posee
una discapacidad reconocida por Asperger, al fin le sale un contrato de Garantía
Juvenil con su perfil. Pero resulta que cumple 30 años a los dos meses del
final de la convocatoria. Esto implica que queda excluido, porque “debe de tener
menos de 30 años a la hora de firmar el contrato”, y la evaluación va a tardar 4 meses (o más).
Me parece una discriminación de edad que te excluyan de una gran
oportunidad porque la evaluación tarde 4 meses.
Y,
aunque parezca mentira, no depende de Garantía Juvenil (SEPE), más tolerante y
realista, ya que no elimina a los inscritos en Garantía Juvenil hasta pasados 4
meses de haber cumplido los 30 años.
Las subvenciones de estos contratos de garantía juvenil parten de “la
Junta de Andalucía y en su Resolución de 21 de junio de 2021, de la Secretaría
General de Universidades, Investigación y Tecnología, se aprueba la
convocatoria de ayudas, correspondiente al año 2021 mediante la cual se ofertan
estas ayudas establece que los beneficiarios tienen que ser personas jóvenes de
más de 16 años y menos de 30 años”.
Por tanto, depende de las entidades convocantes, Junta de
Andalucía en este caso. Les he escrito, y no he obtenido respuesta. ¿Por qué se
incluye esa cláusula de tener menos de 30 años a la hora de firmar el contrato?
Se está excluyendo a muchas personas que, teniendo un buen currículo,
habiéndose formado en aspectos técnicos, idiomas, y llevando toda una vida de
estudio, no tienen acceso a un contrato que puede abrirles un camino laboral,
que puede marcar un punto de inflexión en sus vidas.
Particularmente
hiriente, ya que las reformas de la reforma laboral
aprobada por el gobierno mediante el Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de
diciembre afecta significativamente a los contratos en prácticas y ya no existe
límite de edad para los contratos de formación en prácticas.
Se les está quitando la oportunidad de formarse y trabajar, y
eso es algo que debería cambiarse y actuar con efecto retroactivo.